Mimi Gutierrez sex naked photos


Mimi Gutierrez


Poemas de:
Manuel Gutiйrrez Nбjera

 

НNDICE
VUELTA A LA PБGINA PRINCIPAL

 

 

FRENTE A FRENTE
Oigo el crujir de tu traje,
turba tu paso el silencio,
pasas mis hombros rozando
y yo a tu lado me siento.
Eres la misma: tu talle,
como las palmas, esbelto,
negros y ardientes los ojos,
blondo y rizado el cabello;
blando acaricia mi rostro
como un suspiro tu aliento;
me hablas como antes me hablabas,
yo te respondo muy quedo,
y algunas veces tus manos
entre mis manos estrecho.
ЎNada ha cambiado: tus ojos
siempre me miran serenos,
como a un hermano me buscas,
como a una hermana te encuentro!
ЎNada ha cambiado: la luna
deslizando su reflejo
a travйs de las cortinas
de los balcones abiertos;
allн el piano en que tocas,
allн el velador chinesco
y allн tu sombra, mi vida,
en el cristal del espejo.
Todo lo mismo: me miro,
pero al mirarte no tiemblo,
cuando me miras no sueсo.
Todo lo mismo, peor algo
dentro de mi alma se ha muerto.
їPor quй no sufro como antes?
їPor quй, mi bien, no te quiero?
Estoy muy triste; si vieras,
desde que ya no te quiero
siempre que escucho campanas
digo que tocan a muerto.
Tъ no me amabas pero algo
daba esperanza a mi pecho,
y cuando yo me dormнa
tъ me besabas durmiendo.
Ya no te miro como antes,
ya por las noches no sueсo,
ni te esconden vaporosas
las cortinas de mi lecho.
Antes de noche venнas
destrenzando tu cabello,
blanca tu bata flotante,
tiernos tus ojos de cielo;
lбmpara opaca en la mano,
negro collar en el cuello,
dulce sonrisa en los labios
y un azahar en el pecho.
Hoy no me agito si te hablo
ni te contemplo si duermo,
ya no se esconde tu imagen
en las cortinas del techo.
Ayer vi a a un niсo en la cuna;
estaba el niсo durmiendo,
sus manecitas muy blancas,
muy rizado su cabello.
No sй por quй, pero al verle
vino otra vez tu recuerdo,
y al pensar que no me amaste,
sollozando le di un beso.
Luego, por no despertarle,
me alejй quedo, muy quedo.
ЎQuй triste que estaba el alma!
ЎQuй triste que estaba el cielo!
Volvн a mi casa llorando,
me arrojй luego en el lecho.
Todo estaba solitario,
Todo muy negro, muy negro.
Como una tumba mi alcoba,
la tarde tenue muriendo,
mi corazуn con el frнo.
Busquй la flor que me diste
una maсana en tu huerto
y con mis manos convulsas
la apretй contra mi pecho;
mirй luego en torno mнo
y la sombra me dio miedo...
Perdуname, si, perdуname,
Ўno te quiero, no te quiero!


LA SERENATA DE SCHUBERT
ЎOh, quй dulce canciуn! Lнmpida brota
Esparciendo sus blandas armonнas,
Y parece que lleva en cada nota
ЎMuchas tristezas y ternuras mнas!
ЎAsн hablara mi alma... si pudiera!
Asн dentro del seno,
Se quejan, nunca oнdos, mis dolores!
Asн, en mis luchas, de congoja lleno,
Digo a la vida: -ЎDйjame ser bueno!
-Asн solllozan todos mis amores!
їDe quiйn es esa voz? Parece alzarse
Junto del lago azul, noche quieta,
Subir por el espacio, y desgranarse
Al tocar el cristal de la ventana
Que entreabre la novia del poeta...
їNo la oнs como dice: "hasta maсana"?
ЎHasta maсana, amor! El bosque espeso
Cruza, cantando, el venturoso amante,
Y el eco vago de su voz distante
Decir parece: "hasta maсana, beso!"
їPor quй es preciso que la dicha acabe?
їPor quй la novia queda en la ventana.
Y a la nota que dice: "ЎHasta maсana!"
El corazуn responde: "їquiйn lo sabe?"
ЎCuбntos cisnes jugando en la laguna!
ЎQuй azules brincan las traviesas olas!
En el sereno ambiente Ўcuбnta luna!
Mas las almas Ўquй tristes y quй solas!
En las ondas de plata
De la atmуsfera tibia y transparente,
Como una Ofelia nбufraga y doliente,
ЎVa flotando la tierna serenata...!
Hay ternura y dolor en ese canto,
Y tiene esa amorosa despedida
La transparencia nнtida del llanto,
ЎY la inmensa tristeza de la vida!
їQuй tienen esas notas? їPor quй lloran?
Parecen ilusiones que se alejan...
Sueсos amantes que piedad imploran,
Y como niсos huerfanos, Ўse quejan!
Bien sabe el trovador cuбn inhumana
Ara todos los buenos es la suerte...
Que la dicha es de ayer... y que "maсana"
Es el dolor, la obscuridad, !la muerte!
El alma se compunge y estremece
Al oнr esas notas sollozadas...
ЎSentimos, recordamos, y parece
Que surgen muchas cosas olvidadas!
ЎUn peinador muy blanco y un piano!
Noche de luna y de silencio agfuera...
Un volumen de versos en mi mano,
Y en el aire Ўy en todo! Ўprimavera!
ЎQuй olor de rosas grescas! en la alfombra
ЎQuй claridad de luna! Ўquй reflejos!
...ЎCuбntos besos dormidos en la sombra,
Y la muerte, la pбlida, quй lejos!
En torno al velador, niсos jugando...
La anciana, que en silencio nos veнa...
Schubert en su piano sollozando,
Y en mi libro, Musset con su "Lucнa".
ЎCuбntos sueсos en mi alma y en tu alma!
ЎCuбntos hermosos versos! Ўcuбntas flores!
En tu hogar apacible Ўcuбnta calma!
Y en mi pecho Ўquй inmensa sed de amores!
ЎY todo ya muy lejos! Ўtodo ido!
їEn dуnde estб la rubia soсadora?
...ЎHay muchas aves muertas en el nido,
Y vierte muchas lбgrimas la aurora!
...Todo lo vuelvo a ver... Ўpero no existe!
Todo ha pasado ahora... !y no lo creo!
Todo estб silencioso, todo triste...
ЎY todo alegre, como entonces, veo!
...Esta es la casa... Ўsu ventana aquйlla!
Ese, el sillуn en que bordar solнa...
La reja verde... y la apacible estrella
Que mis nocturnas plбticas oнa!
Bajo el cedro robusto y arrogante,
Que allн domina la calleja obscura,
Por la primera vez y palpitante
Estrechй con mis brazos, su cintura!
ЎTodo presente en mi memoria queda!
La casa blanca, y el follaje espeso...
El lago azul... el huerto... la arboleda,
Donde nos dimos, sin pensarlo, un beso!
Y te busco, cual antes te buscaba,
Y me parece oнrte entre las flores,
Cuando la arena del jardнn rozaba
El percal de tus blancos peinadores!
ЎY nada existe ya! Callу el piano...
Cerraste, virgencita, la ventana...
Y oprimiendo mi mano con tu mano,
Me dijiste tambiйn: "Ўhasta maсana!"
ЎHasta maсana!... Y el amor risueсo
No pudo en tu camino detenerte!...
Y lo que tъ pensaste que era el sueсo,
Fue sueсo, Ўpero inmenso! Ўel de la muerte!
........................................
ЎYa nunca volverйis, noches de plata!
Ni unirбn en mi alma su armonнa,
Schubert, con su doliente serenata
Y el pбlido Musset con su "Lucнa".


NON OMNIS MORIAN
ЎNo morirй del todo, amiga mнa!
De mi ondulante espнritu disperso,
algo en la urna diбfana del verso,
piadosa guardarб la poesнa.
ЎNo morirй del todo! Cuando herido
caiga a los golpes del dolor humano,
ligera tъ, del campo entenebrido
levantarбs al moribundo hermano.
Tal vez entonces por la boca inerme
que muda aspira la infinita calma,
oigas la voz de todo lo que duerme
con los ojos abiertos de mi alma!
Hondos recuerdos de fugaces dнas,
ternezas tristes que suspiran solas;
pбlidas, enfermizas alegrнas
sollozando al compбs de las violas...
Todo lo que medroso oculta el hombre
se escaparб, vibrante, del poeta,
en бureo ritmo de oraciуn secreta
que invoque en cada clбusula tu nombre.
Y acaso adviertas que de modo extraсo
suenan mis versos en tu oнdo atento,
y en el cristal, que con mi soplo empaсo,
mires aparecer mi pensamiento.
Al ver entonces lo que yo soсaba,
dirбs de mi errabunda poesнa:
era triste, vulgar lo que cantaba...
mas, Ўquй canciуn tan bella la que oнa!
Y porque alzo en tu recuerdo notas
del coro universal, vнvido y almo;
y porque brillan lбgrimas ignotas
en el amargo cбliz de mi salmo;
porque existe la Santa Poesнa
y en ella irradias tъ, mientras disperso
бtomo de mi ser esconda el verso,
Ўno morirй del todo, amada mнa!


LA DUQUESA JOB
En dulce charla de sobremesa,
mientras devoro fresa tras fresa
y abajo ronca tu perro "Bob",
te harй el retrato de la duquesa
que adora a veces al duque Job.
No es la condesa de Villasana
caricatura, ni la poblana
de enagua roja, que Prieto amу
No es la criadita de pies nudosos,
ni la que sueсa con los gomosos
y con los gallos de Micolу.
Mi duquesita, la que me adora,
no tiene humos de gran seсora.
Es la griseta de Paul de Cock.
No baila bostуn y desconoce
de las carreras el alto goce,
y los placeres del five o'clock.
Pero ni el sueсo de algъn poeta,
ni los querubes que viу Jacob,
fueron tan bellos cual la coqueta
de ojitos verdes, rubia griseta
que adora a veces al duque Job.
Si pisa alfombras no es en su casa;
si por Plateros alegre pasa
y la saluda Madam Marnat,
no es, sin disputa, porque la vista,
si porque a casa de otra modista
desde temprano rбpida va.
No tiene alhajas mi duquesita,
pero es tan guapa y es tan bonita
y tiene un perro tan v'lan, tan pschutt,
de tal manera trasciende a Francia
que no la igualan en elegancia
ni la clientela de Hйlene Kossut.
Desde las puertas de la Sorpresa
hasta la esquina del Jockey Club,
no hay espaсola, yanqui o francesa,
ni mбs bonita ni mas traviesa
que la duquesa del duque Job.
ЎCуmo resuena su taconeo
en las baldosas! ЎCon quй meneo
luce su talle de tentaciуn!
ЎCon quй airecito de aristocracia
mira a los hombres, y con quй gracia
frunce los labios - ЎMimн Pinsуn!
Si alguien la alcanza, si la requiebra,
ella, ligera como una cebra,
sigue camino del almacйn;
pero, Ўay del tuno si alarga el brazo!
Nadie se salva del sombrillazo
que le descarga sobre la sien!
ЎNo hay en el mundo mujer mбs linda!
Pie de andaluza, boca de guinda,
sprint rociado de Veuve Clicquot
talle de avispa, cutis de ala,
ojos traviesos de colegiala
como los ojos de Louise Theo.
Agil, nerviosa, blanca, delgada,
media de seda bien restirada,
gola de encaje, corsй de "Ўcrac",
nariz pequeсa, garbosa, cuca,
y palpitantes sobre la nuca
rizos tan rubios como el coсac.
Sus ojos verdes bailan el tango;
nada hay mбs bello que el arremango
provocativo de su nariz.
Por ser tan joven y tan bonita,
cual mi sedosa, blanca gatita,
diera sus pajes la emperatriz.
ЎAh! Tъ no has visto cuando se peina,
sobre sus hombros de rosa reina
caer los rizos en profusiуn.
Tъ no has oнdo quй alegre canta
mientras sus brazos y su garganta
de fresca espuma cubre el jabуn.
Y los domingos, Ўcon quй alegrнa!,
oye en su lecho bullir el dнa
y hasta las nueve quieta se estб!
ЎCuбl se acurruca la perezosa
bajo la colcha color de rosa,
mientras a misa la criada va!
La breve cofia de blanco encaje
cubre sus rizos, el limpio traje
aguarda encima del canapй.
Altas, lustrosas y pequeсitas,
sus puntas muestran las dos botitas,
abandonadas del catre al pie,
Despuйs, ligera, del lecho brinca,
Ўoh quiйn la viera cuando se hinca
blanca y esbelta sobre el colchуn!
їQue valen junto de tanta gracia
las niсas ricas, la aristocracia,
ni mis amigas del cotillуn?
Toco; se viste; me abre; almorzamos;
con apetito los dos tomamos
un par de huevos y un buen beefsteak,
media botella de rico vino,
y en coche, juntos, vamos camino
del pintoresco Chapultepec.
Desde las puertas de la Sorpresa
hasta la esquina del Jockey Club
no hay espaсola, yanqui o francesa,
ni mбs bonita ni mas traviesa
que la duquesa del duque Job.


PARA ENTONCES
Quiero morir cuando decline el dнa
en alta mar y con la cara al cielo,
donde parezca sueсo la agonнa
y el alma un ave que remonta el vuelo.
No escuchar en los ъltimos instantes,
ya con el cielo y con el mar a solas,
mбs voces ni pelgarias sollozantes
que el majestuoso tumbo de las olas.
Morir cuando la luz, retira
sus бureas redes de la onda verde,
y ser como ese sol que lento expira:
algo muy luminoso que se pierde.
Morir, y joven; antes que destruya
el tiempo aleve la gentil corona,
cuando la vida dice aъn: "Soy tuya",
aunque, sepamos bien que nos traiciona.


MARIPOSAS
Ora blancas cual copos de nieve,
ora negras, azules o rojas,
en mirнadas esmaltan el aire
y en los pйtalos frescos retozan.
Leves saltan del cбliz abierto,
como prуfugas almas de rosas
y con gracia gentil se columpian
en sus verdes hamacas de hojas.
Una chispa de luz les da vida
y una gota al caer las ahoga;
aparecen al claro del dнa,
y ya muertas las halla la sombra.
їQuiйn conoce sus nidos ocultos?
їEn quй sitio de noche reposan?
ЎLas coquetas no tienen morada!...
ЎLas volubles no tienen alcoba!...
Nacen, aman, y brillan y mueren,
En el aire, al morir se transforman,
y se van sin dejarnos su huella,
cual de tenue llovizna las gotas.
Tal vez unas en flores se truecan,
y llamadas al cielo las otras,
con millones de alitas compactas
el arco iris esplйndido forman.
Vagabundas, їen dуnde estб el nido?
Sulanita, їquй harйn te aprisiona?
їA quй amante prefieres, coqueta?
їEn quй tumbas dormнs, mariposas?
ЎAsн vuelan y pasan y expiran
las quimeras de amor y de gloria,
esas alas brillantesdel alma,
ora blancas, azules o rojas!
їQuiйn conoce en quй sitio os perdisteis,
ilusiones que sois mariposas?
ЎCuбn ligero volу vuestro enjambre
al caer en el alma la sombra!
Tъ, la blanca, їpor quй ya no vienes?
їNo eres fresco azahar de mi novia?
te formй con un grumo del cirio
que de niсo llevй a la parroquia;
eres casta, creyente, sencilla,
y al posarte temblando en mi boca
murmurabas, heraldo de goces,
"ЎYa estб cerca tu noche de bodas!"
ЎYa no viene la blanca la buena!
ЎYa no viene tampoco la roja,
la que en sangre teсн, beso vivo,
al morder unos labios de rosa!
Ni la azul que me dijo: Ўpoeta!
ЎNi la de oro, promesa de gloria!
ЎEs de noche... ya no hay mariposas!
ЎHa caнdo la tarde en el alma!
Encended ese cirio amarillo...
ЎLas que tienen las alas muy negras
Ya vendrбn en tumulto las otras,
y se acercan en fъnebre ronda!
ЎCompaсeras, la pieza estб sola!
Si por mi alma os habйis enlutado,
ЎVenid pronto, venid mariposas!


PARA EL CORPIСO
Las campбnulas hermosas,
їsabes tъ quй significan?
Son campanas que repican
en las nupcias de las rosas.
-Las campбnulas hermosas
son campanas que repican.
їVes quй rojas son las fresas?
Y mбs rojas si las besas...
їPor quй es rojo su color?
Esas fresas tan suaves
son la sangre de las aves
que asesina el cazador.
Las violetas pudorosas,
en sus hojas escondidas,
las violetas misteriosas
son luciйrnagas dormidas.
їVes mil luces cintilantes
tan brillantes cual coquetas,
nunca fijas, siempre errantes?
Ўes que vuelan las violetas!
La amapola ya es casada;
cada mirto es un herido;
la gardenia inmaculada
en la blanca desposada
esperando al prometido.
Cuando flores tъ me pides
y te mando "no me olvides".
y esas flores pequeсitas
que mi casto amor prefiere,
a las blancas margaritas
les preguntan; "їNo lo quiere?"
"ЎNo me olvides!" Frescas flores
te prodigan sus aromas
y en tus hombros seductores
se detienen las palomas.
ЎNo hay invierno! ЎNo hay tristeza!
Con amor, Naturaleza
todo agita, todo mueve...,
luz difunde, siembra vidas...
їVes los copos dela nieve?
ЎSon palomas entumidas!
Tiene un alma cuanto es bello;
los diamentes son los trйmulos amantes
de tu cuello.
La azucena que te envнo
es novicia que profesa,
y en tu boca es una fresa
empapada de rocнo.
Buenos dioses tutelares,
dadme ramos de azahares.
Si me muero, dormir quiero
bajo flores compasivas...
ЎSi me muero, si me muero,
Dadme muchas siemprevivas!


MIS ENLUTADAS
Descienden taciturnas las tristezas
al fondo de mi alma,
y entumecidas, haraposas, brujas,
con uсas negras
mi vida escarban.
De sangre es el color de sus pupilas,
de nieve son las lбgrimas,
hondo pavor me infunden..., yo las amo
por ser las solas que me acompaсan.
Aguбrdolas ansioso, si el trabajo
de ellas me separa,
y bъscolas en medio del bullicio,
y son constantes
y nunca tardan.
En las fiestas, a ratos se me pierden
o se ponen la mбscara,
pero luego las hallo, y asн dicen:
-ЎVen con nosotras!
Vamos a casa.
Suelen dejarme cuando, sonriendo,
mis pobres esperanzas
como enfermitas ya convalecientes
salen alegres
a la ventana.
Corridas huyen, pero vuelven luego
y por la puerta falsa
entran trayendo como nuevo huйsped
alguna triste,
lнvida hermana.
Abrese a recibirlas la infinita
tiniebla de mi alma,
y van prendiendo en ella mis recuerdos
cual tristes cirios
de cera pбlida.
Entre esas luces, rнgido tendido,
mi espнritu descansa;
y las tristezas, revolando en torno,
lentas salmodian,
rezan y cantan.
Escudriсando el hъmedo aposento
rincones y covachas,
el escondrijo do guardй cuitado
todas mis culpas,
todas mis faltas,
y hurgando mudas, como hambrientas lobas,
las encuentran, las sacan,
y volviendo a mi lecho mortuorio
me las enseсan
y dicen: Habla.
En lo profundo de mi ser bucean,
pescadores de lбgrimas,
y vuelven mudas con las negras conchas
en donde brillan
gotas heladas.
A veces me revuelvo contro ellas
y las muerdo con rabia,
como la niсa desvalida y mбrtir
muerde a la arpнa
que la maltrata.
Pero en seguida, viйndose impotente,
mi cуlera se aplaca.
їQuй culpa tienen, pobres hijas miнas,
si yo las hice
con sangre y alma?
Venid, tristezas de pupila turbia,
venid, mis enlutadas,
las que viajбis por la infinita sombra
donde estб todo
lo que se ama.
Vosotras no engaсбis; venid, tristezas,
oh, mis criaturas blancas
abandonadas por la madre impнa,
tan embustera,
por la esperanza!
ЎVenid y habladme de las cosas idas,
de las tumbas que callan,
de muertos buenos y de ingratos vivos...
Voy con vosotras,
vamos a casa.


EFНMERAS
Idos, dulces ruiseсores.
Quedу la selva callada,
y a su ventana, entre flores,
no sale mi enamorada.
Notas, salid de puntillas;
estб la niсita enferma...
Mientras duerme en mis rodillas,
dejad, Ўoh notas!, que duerma.
Luna, que en marco de plata
su rostro copiabas antes,
si hoy tu cristal lo retrata
acas, luna, la espantes.
Al pie de su lecho queda
y aguarda a que buena estй,
coqueto escarpнn de seda
que oprimes su blanco pie.
Guarda tu perfume, rosa,
guarda tus rayos, lucero,
para decir a mi hermosa,
cuando sane que la quiero.


DE BLANCO
їQuй cosa mбs blanca que cбndido lirio?
їQuй cosa mбs pura que mнstico cirio?
їQuй cosa mбs casta que tierno azahar?
їQuй cosa mбs virgen que leve neblina?
їQuй cosa mбs santa que el ara divina
de gуtico altar?
De blancas palomas el aire se puebla;
con tъnica blanca, tejida de niebla,
se envuelve a lo lejos feudal torreуn;
erguida en el huerto la trйmula acacia
al soplo del viento sacude con gracia
su nнveo pompуn
їNo ves en el monte la nieve que albea?
La torre muy blanca domina la aldea,
las tiernas ovejas triscando se van;
columpia su copa la enhiesta azucena
y su бnfora inmensa levanta el volcбn;
Entremos al templo. La hostia fulgura;
de nieve parecen las canas del cura,
vestido con alba de lino sutil.
Cien niсas hermosas ocupan las bancas
y todas vestidas con tъnicas blancas
en ramos ofrecen las flores de abril.
Subamos al coro. La virgen propicia
escucha los rezos de casta novicia
y el Cristo de mбrmol expira en la cruz.
Sin mancha se yerguen las velas de cera;
de encaje es la tenue cortina ligera
que ya transparenta del alba la luz.
Bajemos al campo. Tumulto de plumas
parece el arroyo de blancas espumas
que quieren, cantando, correr y saltar.
Su airosa mantilla de fresca neblina
terciу la montaсa; la vela latina
de barca ligera se pierde en el mar.
Ya salta del lecho la joven hermosa
y el agua refresca sus hombros de diosa,
sus brazos ebъrneos, su cuello gentil.
Cantando y risueсa se ciсe la enagua,
y trйmula brillan las gotas del agua
en su бrabe peine de blanco marfil.
ЎOh, mбrmol! ЎOh, nieve! ЎOh, hermosa blancura,
que esparces doquiera tu casta hermosura!
ЎOh, tнmida virgen! ЎOh, casta vestal!
Tъ estбs en la estatua de eterna belleza;
de tu hбbito blanco naciу la pureza,
Ўal бngel dos alas, sudario al mortal!
Tъ cubres al niсo que llega a la vida,
corona las sienes de fiel prometida,
al paje revistes de rico tisъ.
ЎQuй blancos son, reina, los mantos de armiсo!
ЎQuй blanca es, oh madre, la cuna del niсo!
їQuй blanca mi amada, quй blanca eres tъ!
En sueсos ufanos de amores contemplo
alzarse muy blancas las torres de un templo,
y oculto entre lirios abrirse un hogar;
y el velo de novia prenderse a tu frente,
cual nube de gasa que cae lentamente
y viene en tus hombros de encaje a posar.

 

A UN TRISTE
їPor quй de amor la barca voladora
con бgil mano detener no quieres,
y esquivo menosprecias los placeres
de Venus, la impasible vencedora?
A no volver los aсos juveniles,
huyen como saetas disparadas
por mano de invisible Sagitario;
triste vejez, como ladrуn nocturno,
sorprйndenos sin guarda ni defensa,
y con la extremidad de su arma inmensa
la copa del placer vuelca Saturno.
ЎAprovecha el minuto y el instante!
Hoy te ofrece rendida la hermosura
de sus hechizos el gentil tesoro,
y llamбndote ufana en la espesura,
suelta Pomona sus cabellos de oro.
En la popa del barco empavesado
que navega veloz rumbo a Citeres,
de los amigos del clamor te nombra,
mientras tendidas en la egipcia alfombra,
sus crуtalos agitan las mujeres.
ЎDeja, por fin, la solitaria playa,
y coronado de fragantes flores
descansa en la barquilla de las diosas!
їQuй importa lo fugaz de los amores?
ЎTambiйn expiran jуvenes las rosas!
cy_r_arr.gif (1102 bytes)
ЎSI TЪ MURIERAS!
Anoche, mientras fijos tus ojos me miraban
y tus convulsas manos mis manos estrechaban,
tu tez palideciу.
їQuй hicieras -me dijiste- si en esta noche misma
tu luz se disipara, si se rompiera el prisma,
si me muriera yo?
ЎAh! deja las tristezas al nido abandonado,
las sombras a la noche, los dardos al soldado,
los cuervos al ciprйs.
No pienses en lo triste que sigiloso llega;
los mirtos te coronan, y el arroyuelo juega
con tus desnudos pies.
La juventud nos canta, nos ciсe, nos rodea;
es grana en tus mejillas; en tu cerebro, idea,
y entre tus rizos, flor;
tenemos en nosotros dos fuerzas poderosas,
que triunfan de los hombres y triunfan de las cosas:
Ўla vida y el amor!
Comparte con mi alma tus penas y dolores,
te doy mis sueсos de oro, mis versos y mis flores
a cambio de tu cruz.
їPor quй temer los aсos, si tienes la hermosura;
la noche, si eres blanca; la muerte, si eres pura;
la sombra, si eres luz?
Serй, si tъ lo quieres, el resistente escudo
que del dolor defienda tu corazуn desnudo;
y si eres girasol,
serй la pare oscura que en hondo desconsuelo
sin ver jamбs los astros se inclina siempre al suelo;
ЎTъ, la que mira al sol!
La muerte estб muy lejos; anciana y errabunda,
evita los senderos que el rubio sol fecunda,
y por la sombra va;
camina sobre nieve, por rutas silenciosas,
huyendo de los astros y huyendo de las rosas;
Ўla muerte no vendrб!
La vida, sonriendo nos deja sus tesoros:
Ўabre tus negros ojos, tus labios y tus poros
al aire del amor!
Como la madre monda las frutas para el niсo,
ЎDios quita de tu vida, cercada de cariсo,
las penas y el dolor!
Ahora todo canta, perfuma o ilumina;
ahora todo copia tu faz alabastrina,
y se parece a ti;
aspiro los perfumes que brotan de tu trenza,
y lo que en tu alma apenas como ilusiуn comienza,
es voluntad en mн.
ЎAh! deja las tristezas al nido abandonado,
las sombras a la noche, los dardos al soldado;
los cuervos al ciprйs.
No pienses en los triste que sigilos llega;
los mirtos te coronan, y el arroyuelo juega
con tus desnudos pies.
cy_r_arr.gif (1102 bytes)
LUZ Y SOMBRA. 
Yo soy el ave errante que solitaria llora, 
y en бridos desiertos -cruzando siempre va; 
sй tъ la verde rama que brinde bienhechora 
al ave que ya muere dulcнsimo solaz. 
Yo soy brisa que pasa, yo soy hoja que rueda, 
arista que arrebata furioso el huracбn; 
no sй por do camino, no sй ni en donde pueda 
de mi incesante lucha el tйrmino encontrar. 
Yo soy el sol que se hunde, allб tras la montaсa, 
envuelto en el sudario rojizo de su luz; 
sй tъ la blanca aurora que el horizonte baсa 
y rasga de las sombras el lуbrego capuz. 
Yo soy la negra noche, sin luces, sin estrellas: 
yo soy cielo de sombras, rugiente tempestad; 
sй tъ la casta luna que con su luces bellas 
disipe de esa noche la horrible obscuridad. 
Yo soy la navecilla que el aquilуn azota, 
y que, sin rumbo, en medio del anchuroso mar; 
juguete de los vientos entre arrecifes flota 
y sin timуn ni brъjula se mira zozobrar. 
Sй tъ la blanca estrella que alumbre mi camino, 
el faro que me guнe al puerto de salud; 
no dejes que en los brazos de mi cruel destino 
me arroje en el abismo y olvide la virtud. 
Yo soy la flor humilde sin galas ni belleza, 
sin plбcidos colores ni aroma embriagador; 
tъ, pбlida azucena de eуlica pureza 
cuyo perfume casto es hбlito de amor.
Mas si la flor humilde amara la azucena, 
si venturosa viere premiada su pasiуn, 
alzara, su corola, tal vez de aroma llena, 
irguiйrase en su tallo al soplo del amor. 
II. 
Yo vivo entre sollozos, mi canto es el gemido, 
jamбs mi labio entona la estrofa del placer; 
mi pecho siempre exhala tristнsimo alarido, 
mi rostro siempre abate terrible padecer. 
Muy lentas son mis horas; muy tristes son mis dнas; 
horribles horizontes limitan mi existir, 
caverna pavorosa de obscuras lejanнas, 
presйntase б mis ojos el negro porvenir. 
La luz que iluminaba mi lуbrego camino 
y que tranquilos goces en la niсez me diу, 
dejбndome entre sombras, cual raudo torbellino, 
ante mi vista atуnita por el espacio huyу. 
Tan triste es lo que siento, tan negro lo que veo, 
que sуlo me consuelan mi llanto y mi gemir; 
ya no en la dulce dicha, ni en la ventura creo, 
ya sуlo me presenta la muerte el porvenir. 
La duda con sus garras destroza mi creencia, 
marchita con su aliento las flores de mi amor; 
hay sombras en mi alma, hay luto en mi conciencia, 
mi vida es una estrofa del himno del dolor! 
III 
Tu vida бngel hermoso, cual cбndido arroyuelo, 
deslizase entre flores con suave murmurar, 
tu corazуn es puro como el azul del cielo, 
jamбs tu frente empaсan las nubes del pesar. 
Tъ ignoras, niсa bella, del mundo los engaсos, 
no sabes cуmo muere del alma la ilusiуn ; 
no sabes cуmo agotan terribles desengaсos 
los sueсos mбs hermosos del triste corazуn. 
No sabes cual se llora al contemplar perdida 
aquella fe sublime que guiу nuestra niсez;
no sabes cуmo amarga las horas de la vida 
la duda que nos cerca de eterna lobreguez. 
Es blanca tu conciencia y azul tu pensamiento, 
rosados horizontes te ofrece el porvenir, 
ninguna nube empaсa de tu alma el firmamento, 
ninguna pena enluta tu plбcido existir. 
Cuando del sacro templo en las soberbias naves, 
murmuras una tierna, purнsima oraciуn, 
suspenden al oнrla, sus cбnticos las aves, 
y un бngel la conduce al trono del Seсor. 
Los cielos te sonrнen, la tierra te da flores, 
las fuentes su murmullo, las aves su cantar; 
tu corazуn es nido de cбndidos amores, 
con tu mirada ahuyentas las nubes del pesar. 
IV 
Mi vida es un suspiro, tu vida una sonrisa; 
mi alma negra sombra, la tuya blanca luz; 
eres arroyo y ave, eres perfume y brisa; 
yo lбgrimas y duelo, tristнsimo sauz. 
Convierte los abrojos de mi cruel destino 
con las hermosas flores de tu bendito amor; 
y entonces, vida mнa, al fin de este camino, 
irбn nuestras dos almas al trono del Seсor. 
Tal vez en mi alma existen en sombra aletargados, 
los gйrmenes sublimes de gloria y majestad: 
sin бmbito ni norte dormitan cobijados 
en el sudario lъgubre de horrible obscuridad. 
Alumbra con tus ojos mi obscura inteligencia, 
sй tъ, mi vida, el norte que mire mi ambiciуn, 
y me alzarй gigante y arrancarй б la ciencia 
el mбs hermoso lauro que anhela el corazуn. 
Si de tu amor el hбlito mi espнritu alentara, 
si de tu amor sintiera la llama celestial, 
yo el vuelo poderoso con majestad alzara, 
y un rayo alcanzarнa del sol de lo inmortal. 
cy_r_arr.gif (1102 bytes)
RESUCITARБN
Los pбjaros que en sus nidos
mueren, їa dуnde van?
їY en que lugar escondidos
estбn, muertos o dormidos,
los besos que no se dan?
Nacen, y al punto traviesos
hallar la salida quieren;
Ўpero como nacen presos,
se enferman pronto mis besos
y, apenas naces, se mueren!
En vano con raudo giro
йste a mis labios llegу.
Si lejos los tuyos miro . . .
їsabes lo que es un suspiro?
ЎUn beso que no se dio!
ЎQue labios tan carceleros!
ЎCon cadenas y cerrojos
los aprisionan severos,
y apenas los prisioneros
se me asoman a los ojos!
ЎPronto rompe la cadena
de tan injusta prisiуn,
y no mueran mбs de pena,
que ya estб de besos llena
la tumba de mi corazуn!
їQuй son las bocas? Son nidos.
їY los besos? ЎAves locas!
Por eso, apenas nacidos,
de sus nidos aburridos
salen buscando otras bocas.
їPor quй en cбrcel sepulcral
se trueca el nido del ave?
їPor quй los tratas tan mal,
si tus labios de coral
son los que tienen la llave?
-Besos que apenas despiertos,
volar del nido querйis
a sus labios entreabiertos,
en vuestra tumba, mis muertos,
dice: ЎResucitarйis!
cy_r_arr.gif (1102 bytes)
ONDAS MUERTAS
En la sombra debajo de tierra,
donde nunca llegу la mirada,
se deslizan en curso infinito
silenciosas corrientes de agua.
Las primeras, al fin, sorprendidas,
por el hierro que rocas taladra,
en inmenso penacho de espumas
hervorosas y lнmpidas saltan.
Mas las otras, en densa tiniebla,
retorciйndose siempre resbalan,
sin hallar la salida que buscan,
a perpetuo correr condenadas.
A la mar se encaminan los rнos,
y en su espejo movible de plata,
van copiando los astros del cielo
o los pбlidos tintes del alba:
ellos tienen cendales de flores,
en su seno las ninfas se baсan,
fecundizan los fйrtiles valles,
y sus ondas son de agua que canta.
En la fuente de mбrmoles nнveos,
juguetona y traviesa es el agua,
como niсa que en regio palacio
sus collares de perlas desgrana;
ya cual flecha bruсida se eleva,
ya en abierto abanico se alza,
de diamantes salpica las hojas
o se duerme cantando en voz baja.
En el mar soberano las olas
los peсascos abruptos asaltan;
al moverse, la tierra conmueven
y en tumulto los cielos escalan.
Allн es vida y es fuerza invencible,
allн es reina colйrica el agua,
como igual con los cielos combate
y con dioses y monstruos batalla.
ЎCuбn distinta la negra corriente
a perpetua prisiуn condenada,
la que vive debajo de tierra
do ni yertos cadбveres bajan!
ЎLa que nunca la luz ha sentido,
la que nunca solloza ni canta,
esa muda que nadie conoce,
esa ciega que tienen esclava!
Como ella, de nadie sabidas,
como ella, de sombras cercadas,
sois vosotras tambiйn, las oscuras
silenciosas corrientes de mi alma.
їQuiйn jamбs conociу vuestro curso?
ЎNadie a veros benйvolo baja!
ЎY muy hondo, muy hondo se extienden
vuestras olas cautivas que callan!
!Y si paso os abrieran, saldrнais,
como chorro bullente de agua,
que en columna rabiosa de espuma
sobre pinos y cedros se alza!
Pero nunca jamбs, prisioneras,
sentirйis de la luz la mirada:
Ўseguid siempre rodando en la sombra,
silenciosas corrientes del alma!
cy_r_arr.gif (1102 bytes)
PARA UN MENЪ
Las novias pasadas son copas vacнas;
en ellas pusimos un poco de amor;
el nйctar tomamos . . . huyeron los dнas . . .
ЎTraed otras copas con nuevo licor!
Champбn son las rubias de cutis de azalia;
Borgoсa los labios de vivo carmнn;
los ojos oscuros son vino de Italia,
los verdes y claros son vino del Rhin.
Las bocas de grana son hъmedas fresas;
las Negras pupilas escancian cafй;
son ojos azules las llamas traviesas
que trйmulas corren como almas del tй.
La copa se apura, la dicha se agota;
de un sorbo tomamos mujer y licor . . .
Dejemos las copas. . . ЎSi queda una gota,
que beba el lacayo las heces del amor!
cy_r_arr.gif (1102 bytes)
PAX ANIMAE
ЎNi una palabra de dolor blasfemo!
Sй altivo, sй gallardo en la caнda,
y ve, poeta, con desdйn supremo
todas las injusticias de la vida.
No busques la constancia en los amores,
no pidas nada eterno a los mortales,
y haz, artista, con todos tus dolores,
excelsos monumentos sepulcrales.
En mбrmol blanco tus estatuas labra,
castas en la actitud aunque desnudas,
y que duerma en sus labios la palabra
y se muestren muy tristes... Ўpero mudas!
ЎEl nombre! . . . Dйbil vibraciуn sonora
que dura apenas un instante. ЎEl nombre! . . .
ЎIdolo torpe que el iluso adora,
ъltima y triste vanidad del hombre!
їA quй pedir justicia ni clemencia
-si las niegan los propios compaсeros
a la glacial y muda indiferencia
de los desconocidos venideros?
їA quй pedir la compasiуn. tardнa
de los extraсos que la sombra esconde?
Duermen los ecos en la selva umbrнa
y nadie, nadie a nuestra voz responde.
En esta vida el ъnico consuelo
es acordarse de las horas bellas
y alzar los ojos para ver el cielo. . .
cuando el cielo estб azul o tiene estrellas.
Huir del mar y en el dormido lago
disfrutar de las ondas el reposo.
Dormir . . . soсar . . . El sueсo, nuestro mago,
es un sublime y santo mentiroso.
ЎAy! es verdad que en el honrado pecho
pide venganza la reciente herida,
pero . . . perdona el mal que te hayan hecho
Ўtodos estбn enfermos de la vida!
Los mismos que de flores se coronan,
para el dolor, para la muerte nacen..
Si los que tъ mбs amas te traicionan
Ўperdуnalos, no saben lo que hacen!
Acaso esos instintos heredaron
y son los inconscientes vengadores
de razas o de estirpes que pasaron
acumulando todos los rencores.
їEres acaso el juez? їEl impecable?
їTъ la justicia y la piedad reъnes?
їQuiйn no es fugitivo responsable
de alguno o muchos crнmenes impunes?
їQuiйn no ha mentido amor y ha profanado
de un alma virgen el sagrario augusto?
їQuiйn estб cierto de no haber matado?
їQuiйn puede ser el justiciero, el justo?
ЎLбstimas y perdуn para los vivos!
Y asн, de amor y mansedumbre llenos,
seremos cariсosos, compasivos . .
y alguna vez, acaso, acaso buenos!
їPadeces? Busca a la gentil amante,
a la impasible e inmortal belleza,
y ve apoyado, como Lear errante,
en tu joven Cordelia: la tristeza.
Mira: se aleja perezoso el dнa.
ЎQuй bueno es descansar! El bosque oscuro
nos arrulla con lбnguida armonнa . . .
El agua es virgen. El ambiente es puro.
La luz cansada, sus pupilas cierra;
se escuchan melancуlicos rumores,
y la noche, al bajar, dice a la tierra:
"ЎVamos, ya estб. . . ya duйrmete, no llores!"
Recordar... Perdonar... Haber amado...
Ser dichoso un instante, haber creнdo...
Y luego... reclinarse fatigado
en el hombro de nieve del olvido.
Sentir eternamente la ternura
que en nuestros pechos jуvenes palpita,
y recibir, si llega, la ventura,
como a hermosa que viene de visita.
Siempre escondido lo que mбs amamos,
siempre en los labios el perdуn risueсo;
hasta que al fin Ўoh tierra! a ti vayamos
con la invencible lasitud del sueсo.
Esa ha de ser la vida del que piensa
en lo fugaz de todo lo que mira,
y se detiene, sabio, ante la inmensa
extensiуn de tus mares Ўoh Mentira!
Corta las flores, mientras haya flores;
perdona las espinas a las rosas...
ЎTambiйn se van y vuelan los dolores
como turbas de negras mariposas!
Ama y perdona. Con valor resiste
lo injusto, lo villano, lo cobarde . . .
Hermosamente pensativa y triste
estб al caer la silenciosa tarde.
Cuando el dolor mi espнritu sombrea
busco en las cimas claridad y calma,
y una infinita compasiуn albea
en las heladas cumbres de mi alma.
cy_r_arr.gif (1102 bytes)
MADRE NATURALEZA
Madre, madre, cansado y soсoliento
quiero pronto volver a tu regazo;
besar tu seno, respirar tu aliento
y sentir la indolencia de tu abrazo.
Tъ no cambias, ni mudas, ni envejeces;
en ti se encuentra la virtud perdida,
y tentadora y joven apareces
en las grandes tristezas de la vida.
Con ansia inmensa que mi ser consume
quiero apoyar las sienes en tu pecho,
tal como el niсo que la nieve entume
busca el calor de su mullido lecho.
!Aire! Ўmбs luz, una planicie verde
y un horizonte azul que la limite,
sombra para llorar cuando recuerde,
cielo para creer cuando medite!
Abre, por fin, hospedadora muda,
tus vastas y tranquilas soledades,
y deja que mi espнritu sacuda
el tedio abrumador de las ciudades.
No mбs continuo batallar: ya brota
sangre humeante de mi abierta herida,
y quedo inerme, con la espada rota,
en la terrible lucha por la vida.
ЎAcude madre, y antes que perezca
y bajo el peso, del dolor sucumba;
o abre tus senos, y que el musgo crezca
sobre la humilde tierra de mi tumba!
їSabes lo que es un suspiro?
ЎUn beso que no se dio
ЎCon cadena y cerrojos
los aprisionan severos,
y apenas los prisioneros
se me asoman a los ojos!
ЎPronto rompen la cadena
de tan injusta prisiуn,
y no mueren mбs de pena
que ya estб de besos llena
la tumba del corazуn!
їQuй son las bocas? Son nidos.
їY los besos? ЎAves locas!
Por eso, apenas nacidos,
de sus nidos aburridos
salen buscando otras bocas.
їPor quй en cбrcel sepulcral
se trueca el nido del ave?
їPor quй los tratas tan mal,
si tus labios de coral
son los que tienen la llave?
-Besos que, apenas despiertos,
volar del nido querйis
a sus labios entreabiertos
en vuestra tumba, mis muertos,
dice: ЎResucitarйis!

cy_r_arr.gif (1102 bytes)

VUELTA A LA PБGINA PRINCIPAL

 

 

 

 




Mimi Gutierrez photos

Mimi Gutierrez photos

Mimi Gutierrez photos

Mimi Gutierrez photos

Mimi Gutierrez photos

Mimi Gutierrez photos

Mimi Gutierrez photos

Mimi Gutierrez photos